La IA nos va a dejar sin trabajo (y eso es muy bueno)
En importantes yacimientos arqueológicos como Wonderwerk (Sudáfrica) y Gesher Benot Ya´aqov (Israel) se han encontrado pruebas del uso controlado del fuego por parte de la especie Homo erectus hace entre un millón y 400.000 años . El fuego servía para calentarse en invierno, ahuyentar a los depredadores… y para una tarea que resultó ser mucho más trascendental de lo que podría parecer a simple vista: cocinar . En efecto, el calor del fuego rompe las estructuras celulares de los alimentos y permite aprovechar mucho mejor las calorías disponibles en ellos, al tiempo que facilita la digestión. La carne cocinada, por tanto, no sólo aporta más energía que la carne cruda, sino que además requiere menos esfuerzo digestivo , ya que nuestro cuerpo consume menos energía al procesarla. La energía de nuestro organismo es limitada, y debe repartirse entre todos nuestros órganos de la forma más eficiente posible. El cocinado de l...